Los abuelos suelen querer hacerles a sus nietos regalos que sean tanto especiales como útiles.
Un abuelo, Dug Hayes, de Gladstone, Oregón, encontró el regalo perfecto para sus diez nietos: un autobús escolar.

La ciudad donde viven los nietos está al sur de Portland, y todos viven muy cerca unos de otros.
Pensamiento creativo: como no había autobús escolar, un abuelo encontró una alternativa
Dug quería pasar más tiempo con sus nietos, y su esposa, Amy, descubrió que la escuela local a la que asistían los niños no contaba con transporte escolar propio.
La escuela estaba ubicada a media hora de la zona donde vivían los nietos.

Amy le sugirió a su esposo que él mismo llevara a los niños a la escuela cada mañana, y a Dug le encantó la idea.
Sin embargo, encontrar el vehículo adecuado no fue fácil.
Pensamiento creativo: como no había autobús escolar, un abuelo encontró una alternativa
Dug quería comprar un vehículo compacto, pero lo suficientemente espacioso, que además estuviera en buen estado y tuviera un precio asequible.

Después de buscar durante un tiempo, finalmente encontró el minibús perfecto.
El vehículo fue pintado en un taller local para que pareciera un auténtico autobús escolar, y en uno de los laterales le añadieron la inscripción «Dedushkin Express».
El día en que entregaron el autobús, toda la familia se reunió en la casa de Dug para celebrar una barbacoa.
Los niños, al igual que sus padres, quedaron encantados con el regalo y todos se tomaron fotografías delante del autobús.

Pensamiento creativo: como no había autobús escolar, un abuelo encontró una alternativa
Ahora, los nietos de Dug esperan con ilusión que terminen las vacaciones, ya que podrán ir a la escuela en un autobús privado conducido por su querido abuelo.
Este regalo no solo tiene un propósito práctico, sino que también le permite a Dug pasar más tiempo con sus nietos, convirtiéndolo en el regalo perfecto.



