Un padre cuyo cuerpo está cubierto de tatuajes de la cabeza a los pies decidió cambiar por el bien de su hija.

Te quedarás en shock al ver cómo se ve hoy.

Todos alguna vez cometimos errores.

Tomamos decisiones de las que después nos arrepentimos y soñamos con volver atrás el tiempo.

Pero no todos tienen esos errores tan visibles como Ethan, apodado ModBoy, un australiano que se apasionó por las modificaciones corporales y se hizo más de doscientos tatuajes.

Hoy en día los tatuajes son algo común.

La gente elige diseños, les da un significado y trata de destacarse.

Pero la mayoría tiene un límite.

Ethan hace mucho que cruzó ese límite.

A los 11 años se atrevió con su primera modificación: se estiró los lóbulos de las orejas.

Luego vinieron pasos más radicales: una lengua bífida, el ombligo eliminado y cada vez más tatuajes.

Con el tiempo, su cuerpo quedó completamente cubierto de dibujos.

En todo eso gastó alrededor de 60 mil dólares australianos.

Pero pasaron los años y su actitud hacia aquellas decisiones cambió.

Ethan admite con sinceridad que no se trata solo de arrepentimiento.

Para él es importante cómo lo perciben los demás.

Esto se siente especialmente en situaciones cotidianas, por ejemplo, cuando va con su hija a la escuela y nota las miradas sobre él.

Le preocupa que su apariencia pueda influir en la forma en que tratan a la niña.

Por eso Ethan empezó a eliminar parte de sus tatuajes con láser.

No por moda y no por la opinión ajena, sino por su hija y por una vida tranquila sin juicios constantes.

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