Lisa Tranter y su pareja, Matt Hobbs, eligieron conscientemente una vivienda más pequeña para vivir de una manera más sencilla, económica e independiente.
Invirtieron aproximadamente 90.000 dólares en la construcción de la casa de sus sueños.

La vivienda está situada en las Blue Mountains, al oeste de Sídney, y fue terminada en tan solo unos meses.
A pesar de su superficie reducida, el interior parece luminoso, abierto y confortable.

La cocina completamente equipada resulta especialmente impresionante gracias a sus grandes electrodomésticos y a sus numerosas soluciones inteligentes de almacenamiento.

El frigorífico y el horno fueron instalados debajo de la escalera para aprovechar mejor el espacio.

Además de la cocina, la casa cuenta con una sala de estar, una chimenea, un baño y una acogedora zona para dormir en la planta superior.

Las grandes puertas de cristal permiten la entrada de abundante luz natural y conectan el interior con una amplia zona exterior.

Otra ventaja de esta pequeña vivienda es que puede limpiarse de manera rápida y sencilla.

Según la pareja, incluso en un día complicado, se necesitan menos de treinta minutos para limpiar toda la casa.
Los gastos de electricidad y agua también son mucho más bajos que los de su antigua vivienda de mayor tamaño.

Lisa y Matt construyeron por sí mismos gran parte de la casa con la ayuda de amigos y familiares.

Sin embargo, vivir en un espacio tan reducido también presenta algunas dificultades, ya que a veces resulta complicado alejarse del ruido.
A pesar de ello, la pareja no desea abandonar su pequeño hogar porque fue diseñado exactamente de acuerdo con sus necesidades personales.
Las personas que también sueñan con vivir en una tiny house deberían encontrar primero un lugar adecuado y pensar qué objetos necesitan realmente en su vida cotidiana.
La pareja también aconseja deshacerse de las cosas innecesarias, comprar de manera más consciente y adoptar poco a poco un estilo de vida más minimalista.



