En pleno centro de Perth, Nicole y Drew transformaron su apartamento en un oasis verde.

Un simple loft se convirtió en una vivienda de tres niveles que se parece más a una pequeña selva tropical que a un apartamento urbano.

Más de 500 plantas crecen allí desde el suelo hasta el techo y crean una atmósfera tranquila y natural.

En cuanto uno entra, la ciudad exterior parece quedar de repente muy lejos.

Para la pareja, desde el principio estaba claro que su nuevo hogar debía ser un loft.

Cuando encontraron este apartamento, comprendieron rápidamente que podían convertirlo en algo especial.

Durante los últimos años, han creado paso a paso un lugar que une naturaleza, creatividad y comodidad.

El apartamento tiene aproximadamente 134 metros cuadrados y también incluye un patio interior.

Allí hay plantas tropicales, paredes cubiertas de musgo, zonas con agua, acuarios e incluso un espacio para cactus.

Para Drew, la combinación de diferentes microclimas es especialmente importante.

Según la luz, la sombra, la humedad y la temperatura, en cada zona prosperan plantas diferentes.

Para que el cuidado no requiera demasiado tiempo, la pareja utiliza un sistema automático de riego.

Gran parte del patio interior se riega mediante varias zonas controladas por Bluetooth.

Además, las lámparas para plantas y una buena ventilación ayudan a mantener el equilibrio verde.

A pesar de la gran cantidad de plantas, el cuidado de la casa solo requiere unas dos horas por semana.

El patio interior es el corazón del hogar.

Los muros altos, las plantas abundantes y el agua crean allí una sensación de protección y tranquilidad.

Nicole dice que en ese lugar ya no se siente como si uno estuviera en medio de la ciudad.

La sala de estar también está diseñada para favorecer el descanso.

Un sofá grande, paredes de ladrillo y muchos detalles naturales hacen que el espacio sea cálido y acogedor.

La cocina, en cambio, se mantiene más moderna y práctica, pero crea un bonito contraste con el entorno verde.

En el baño, la funcionalidad se combina con la naturaleza mediante elementos de madera, un acuario e ideas creativas de almacenamiento.

El dormitorio está decorado en tonos oscuros y tiene un ambiente tranquilo y acogedor.

Otra habitación se transformó en un pequeño cine y en una zona para cactus.

En el piso superior también hay una oficina con muchas plantas, una sauna de infrarrojos y obras de arte de un artista local.

Para Nicole y Drew, este apartamento es mucho más que un simple lugar para vivir.

Lo ven como un refugio personal que comparten con sus plantas.

Quien quiera llevar más naturaleza a su hogar debería elegir plantas adecuadas para la luz, la humedad y el tiempo que puede dedicar a su cuidado.

La pareja demuestra que incluso en pleno centro de la ciudad se puede crear una selva interior tranquila, viva y fácil de cuidar.

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